Las personas discapacitadas ya sean de orden físico, mental o sensorial, que no son autosuficientes para mantener una salud dental adecuada, merecen la atención de las personas que están a su alrededor para ayudarles a mantener una salud dental digna y mejorar así una vida con mayores inconvenientes que las personas que no presentan ninguna minusvalía.
El desconocimiento de los problemas bucodentales de los pacientes especiales, asociados a sus propias reacciones emocionales, las de sus familiares, así como los del profesional, crean e incrementan las barreras en el acceso a los servicios de atención odontológica. Estas personas suelen tener problemas para ser atendidos por dentistas en sus consultas, dada su incapacidad para mantener la boca abierta por largos espacios de tiempo, por su inquietud…
También encuentran en ocasiones problemas para indicar a sus padres que les duele una muela y, por otra parte, suelen tener una alta presencia de caries debido a distintos motivos, como los tratamientos farmacológicos asociados, las dificultades que encuentran para el cepillado o la disminución de la movilidad lingual.
Diseño comVENCE